1 min de lectura
No es casualidad que el estado figure entre los cinco destinos con mayor inversión extranjera directa del sector automotriz en México. Hay razones concretas que las armadoras y sus proveedores mencionan una y otra vez.
La primera es el talento: universidades y tecnológicos que forman ingenieros y técnicos con el perfil exacto que demanda la industria. La segunda, la paz laboral sostenida durante décadas. La tercera, la ubicación estratégica en el corredor del Bajío.
A eso se suma un ecosistema de proveeduría ya maduro, que permite a una empresa nueva encontrar aquí buena parte de lo que necesita sin traerlo de fuera. Ese conjunto es difícil de replicar.
















Leave a Reply