1 min de lectura
Lo que distingue a Tarjeta Rosa de otros programas sociales es que combina dos cosas que normalmente van por separado: un apoyo económico directo y un proceso de formación.
Las 2 mil nuevas beneficiarias que se incorporaron participan en jornadas de capacitación diseñadas para fortalecer sus habilidades, de modo que el recurso recibido pueda convertirse en un proyecto sostenible.
El programa está dirigido a mujeres que ya son agentes de cambio en sus comunidades. La lógica es sencilla: cuando ellas crecen, su entorno completo crece con ellas.















Leave a Reply